miércoles, 18 de julio de 2012

Perfil de una Gran Persona


Éste es el Perfil de una gran Persona:
Mantiene su modo de pensar independientemente de la opinión pública.
Es tranquilo, paciente; ni grita, ni se desespera.
Piensa con claridad, habla con inteligencia, vive con sencillez.
Es del futuro, no del pasado.
Siempre tiene tiempo.
No desprecia a ningún ser humano.
Capta la impresión de los vastos silencios de la naturaleza: el cielo, el océano, el desierto.
No siente vanidad. Como no busca alabanza, no se le puede ofender. Siempre tiene más de lo que cree que merece.
Está siempre dispuesto a aprender aun de los niños.
Trabaja por el placer del trabajo no por la recompensa material.
Vive cierto aislamiento espiritual a donde no llega ni la alabanza ni la censura. Sin embargo, su aislamiento no es frío: ama, sufre, piensa, comprende.
Lo que usted tiene, dinero o posición social, no significa nada para él.
Le importa sólo lo que usted es.
Cambia su opinión fácilmente en cuanto ve su error.
No respeta la consistencia venerada por los espíritus pequeños.
Respeta sólo la verdad.
Tiene mente de adulto y corazón de niño.
Vía Renuevo de Plenitud

Hoy voy a ser tenaz


Voy a seguir adelante aunque todo parezca perdido.
Voy a insistir porque la perseverancia convierte en fuerte al débil.
Aún tengo fuerzas como el atleta que llega a la meta, feliz de haber superado los instantes de desaliento.
Con una firme confianza soy capaz de alejar las dudas y con una esperanza recia soy capaz de dominar el desánimo.
Me abro camino como el agua que avanza incontenible hacia el océano.
Vuelvo con la tenacidad de las gaviotas cuando el viento es contrario.
Sé que puedo recobrar el entusiasmo si recuerdo triunfos vividos y crisis que antes he superado.
Sé que nada me puede detener si cuento con aquellos que me quieren, con el poder de la fe y la energía del amor.
No hay tempestad sin calma y no hay noche sin amanecer.
No me desespero porque el abecedario del dolor también tiene su letra zeta.
Con mucha fortaleza voy a salir adelante ya que ninguna crisis doblega a las almas fuertes.

La necesidad del amor


A lo largo de la vida hay etapas en las que la palabra “amor” tiene diferentes significados, colores y matices para nosotros.
El amor es algo muy complejo y cada cual lo vive diferentemente.
Para unas personas el amor debe implicar compromiso, otras piensan que si son amadas serán felices, otras piensan que es algo que dura para siempre mientras otras temen por la caducidad que pueda tener.
Y sin embargo, pese a los diferentes modos de verlo, todos queremos tener amor.
De toda la vida se nos ha enseñado que el amor conlleva compromiso, que si alguien te ama lógicamente también querrá comprometerse contigo. Pero no es así, se puede amar a una persona sin tener ganas de comprometerse. Quizás sea conveniente que evites el amor que se entrega sin compromiso.
Por lo general, tan pronto escuchamos decir “mi amor”, “te amo”, de inmediato pensamos que si alguien nos quiere estará dispuesto a dejarlo todo de lado por estar a nuestro lado.
Pero no siempre es así  y aunque pueda doler darse cuenta de ello, debemos aprender a reconocer que muchas veces quieren entregarnos un amor sin compromiso, un amor que no toma el camino que deseamos.
La palabra “amor” la sentimos como si de una palabra mágica se tratase, como algo que está destinado a durar para siempre y que por ello mismo, lógicamente conllevará compromiso. Pero si tan pronto escuchamos esas palabras pensamos que será así, puede que estemos cometiendo un grave error.
El amor es algo que uno mismo debe entregarse:
El amor debe ser sentido y vivido por uno mismo, como quieras: lo puedes envolver en pañuelos de sedas, guardarlo en baúles… puede ser tan bueno como tú quieras que sea, lo puedes vivir a tu manera.
Sólo serás completamente feliz cuando logres comprender que el amor te debe hacer feliz a ti mismo. En el momento que así lo vivas llegarás a comprender por fin que la felicidad depende de ti, solamente de ti, de tus aciertos y tus errores, de las cosas buenas que puedas vivir o sentir.
- Eres dueño de ti mismo -
Debes descubrir que el amor y la felicidad no es algo que dependa de otras personas sino que de ti mismo.
Se puede ser muy feliz aun en la más completa soledad. A veces estando solo puedes tener la paz que necesitas, incluso puede llegar a ser tu mejor compañera (la propia soledad), porque tú mismo eres fuente inagotable de amor. Incluso puedes dar y repartir amor a los demás sin necesidad de entregárselo a una sola persona.
Nuestras vidas serán satisfechas cuando lleguemos a comprender que el amor no es cuestión de tener pareja sino algo que ya está a nuestro alcance: Nosotros mismos somos los dueños de nuestro propio destino y de la felicidad de nuestro corazón. No es algo que se nos deba entregar porque es algo que ya tenemos, sólo que a veces tenemos que darnos cuenta de ello.
La palabra “AMOR” la puedes vivir y disfrutar intensamente con todas tus ganas, siempre que no te hagas dependiente de nada ni nadie.
No permitas que el amor te haga ni dependiente, pero tampoco posesivo con nada.
Aprendamos a dejar salir de nuestras vidas lo que no va con nosotros, no permitamos que nos manipulen el corazón o los sentimientos en nombre del amor. Alejemos lo malo de nuestra vida, no permitamos que gobiernen nuestros sentimientos o nuestra persona.
Creer o esperar que nuestra felicidad depende del amor que otras personas nos entreguen es un error y algo que debes olvidar ya mismo; pensar así sólo te traerá decepciones, penas y tristezas. Nadie puede vivir la vida de otros, nuestra felicidad está dentro de nosotros y sólo nosotros mandamos sobre nuestro cuerpo y mente.
El amor podrá morar eternamente en tu corazón siempre y cuando no dejes que tu felicidad dependa de otras personas.
Eres tan capaz y valeroso que todo está en tus manos, tú eres el constructor de tu vida y felicidad, nadie te puede quitar ese privilegio, eso sólo te corresponde a ti.
El amor y la felicidad es un regalo para uno mismo, es regalarse paz, es soltar las cargas, es decidir mirar la luz de nuevo y con determinación caminar hacia ella. Todo lo bueno está dentro de ti, anímate a amar y dar felicidad sin esperar que te lo den, no lo esperes, sólo regálalo.

Los Últimos Cinco Minutos!


Si te levantas por la mañana tan agotado como cuando te acostaste la noche anterior, intenta recordar en qué estabas pensando los últimos cinco minutos antes de dormirte. Lo que pienses durante esos cinco minutos, va a impactar tu dormir y esto determinará cómo será el próximo día.
Cuando duermes, tu percepción consciente descansa, pero tu mente inconsciente permanece activa. Los sicólogos se refieren al subconsciente como el “subdirector auxiliar de la vida.” Cuando la mente consciente está “fuera de acción”, la subconsciente asume el control. El subconsciente cumple con las órdenes que recibe, aún cuando no estés al tanto de ello.
Por ejemplo, si los últimos minutos antes de dormir los inviertes preocupándote, el subconsciente graba este sentir, lo cataloga como temor y entonces actúa como si fuera realidad. Como resultado, los músculos permanecen en tensión, los nervios están de punta y los órganos del cuerpo se alteran, lo que significa que el cuerpo no está descansando en realidad.
Sin embargo, si esos últimos minutos son invertidos en contemplar una gran idea, un verso inspirador o un pensamiento calmado y alentador, el sistema nervioso interpretará: “Todo anda bien”, y pondrá el cuerpo en un estado de relajamiento y paz. Esto te ayuda a despertar estimulado, fortalecido y confiado.